Hoy
te miro a los ojos,
y
encuentro que tu mirada es sincera,
siento
que tienes algo grande
que
habita en mí ser...
¡Me
agrada arroparte en mi alma!
Observo
que tus ojos
me
dan un respiro de amor y alegría,
que
mi amor cada día
es
más tuyo y menos mío...
Mis
pesares dicen tu nombre
y
mis sentimientos llevan tatuado tu amor.
Siento
que eres la miel de mi vida,
diosa
de mí ser...
pero
estoy perdido dentro de mi mundo irreal
al
igual que tu estrella:
aquella
que siempre esta en aquel lugar
y
nunca se mueve.
