ÉL...
Vives
en mi,
me
embebo de tus versos;
mi
alma aletea desde tu mente;
tus
letras me poseen desde mi cuerpo.
Brotan
palabras
como
si esculpiese un alma;
retumban
los gemidos en las paredes,
viertes
en el papel la sensualidad
desde
tu pelo...
Y
mi pasión te reclama desde las sábanas,
y
la poesía se esconde entre susurros,
y
tus palabras son el eco de mis sueños.
Momento
dulces hasta las poéticas caídas
desde
el abismo de tus pechos...
ELLA...
Me
haces de amor y letras,
de
las palabras que desgrana tu pluma:
soy
musa de suspiros, soy llamas...
se
inflama tu poesía...arden los besos,
quemas
mi piel...
Resbalo
por tu pecho como lava...
tus
letras se derraman como perlas.
Y
no hay distancias entre tu piel y mi piel...
EL....
Suelto
tu cabello rojo fuego,
que
se hace sueño entre mis dedos...
Aúllan
mis palabras
y
tus ojos se hacen universos,
y
el futuro será unión de cuerpos.
Me
acerco a la montaña de mis deseos,
penetro
en las cuevas húmedas de tu demora
donde
la oscuridad es luz
y
el placer un vaivén...
Y
el pecado no es más que una obra
que
se rinde a tus pies...
ELLA....
Gime
mi piel desde tus versos,
palpitas
dentro de mi...
el
placer es luz y sueño,
y
la oscuridad, acompasada en un vaivén,
se
hace poesía.
Escriben:
Fuensanta
Nicolas susurrandopoesias.blogspot.com.es
y
Matteo Barbato